viernes, 9 de agosto de 2019

Sobre mí

Antes de iniciar con algún tema en particular, quiero presentarme. 

Soy Ann, actualmente tengo 22 años y sufrí de obesidad prácticamente desde que tengo memoria. Siempre fui la gordita tímida y callada en mi escuela. Esa de la que las niñas se reían en la clase de deporte, que el niño que me gustaba nunca pensó siquiera en mirarme. No tenía confianza en mi misma y tenía fobia incluso a mirarme al espejo. 

La gordura no sólo afecto a mi salud mental, también física. Fui operada de mis dos rodillas que estaban severamente dañadas por mi peso cuando sólo tenía trece años, esto imposibilitó que creciera mucho más luego de eso. Tenía el hígado graso, colesterol alto y pre-diabetes. Intenté muchas dietas que sólo lograban que bajase un par de kilos y luego volvía a estancarme, me frustraba y al final, decidía dejarlas a un lado. 

En 2015 mi condición de salud empeoró a los 18 años cuando me sumí en una profunda depresión luego de irreparables problemas familiares. Debí acabar mis estudios escolares antes de tiempo y ya no salía de casa. Fue gracias a Internet que las cosas comenzaron a cambiar. 

Investigando a través de la computadora logré encontrar sobre el centro de tratamiento para la obesidad que ofrecía una clínica cercana. Estuve leyendo por muchos meses la ayuda que brindaba y me animé a mi misma a solicitar una hora para un chequeo y ver si era candidata para ingresar al programa. 

Fue a mediados de 2016 que mi travesía inició. 


Quiero aclarar que no soy una experta respecto al tema, tampoco soy médico ni nada parecido. Sólo deseo compartir mi experiencia personal y lo que logré aprender a lo largo de este camino con quienes tal vez estén viviendo algo similar en este momento y piensen también en la operación bariátrica como una buena opción para mejorar su calidad de vida.